Se trata de un campo reciente, inaugurado hace tan solo tres años. A diferencia de los otros campos de La Cala, dispone de unas calles amplias y unos greens de mayor tamaño. Es ideal para un jugador de nivel medio, al cual pondrán a prueba todos sus bunkers, a lo largo de este par 71 de 6.014 metros.
Cabell Robinson, responsable del diseño de los tres campos, destacó la diferencia entre ellos, sobre todo en el caso del Campo Europa, ya que éste cuenta con el aliciente que ofrece el río Ojén, mientras que los otros dos se expanden a través de colinas. Para él, la diferencia principal reside en el carácter distinto de cada uno de ellos, y aunque ninguno es excesivamente largo, sus diferencias representan un gran abanico de tres recorridos de 18 hoyos entre los que elegir.
Ese elemento diferenciador que es el río, hace su aparición en ocho hoyos, y cruza tres calles. A su vez, cuenta con un buen número de puentes para cruzarlo, cinco en total, de los cuales, el principal mide 45 metros.
A la hora de diseñar el campo, se ha respetado al máximo la proliferación de plantas autóctonas de este lugar, a las cuales, se añadieron algunas especies indígenas, como la jara, la lavanda, el romero y el palmito, y algunos árboles, como alcornoques, eucaliptos, almendros, algarrobos y olivos. El balance final refleja la plantación de 300 árboles y 1.500 arbustos, pero además un dato muy positivo: no se quitó ningún árbol y tan solo se trasplantó uno.
El diseño del campo está pensado también para la comodidad de los golfistas, y por esa razón dispondrán de cuatro túneles y 20.000 m2 de calles pavimentadas para poder circular con los coches de golf.
Por último, destacar dos datos diferenciales del campo: el hoyo número once es el más largo del recorrido gracias a sus 524 metros distribuidos en un Par 5, y el hoyo número 14 se encuentra a 233 metros, altura máxima permitida para un Par 3.